dimarts, 27 de maig del 2014

"Inlucidacordura" Minirelat





Se la oyó gritar, ¡¡¡malditos mis muertos!!! ¡¡¡malditos mis muertos!!!

Resonaron sus palabras en la pequeña plaza del pueblo; enjuta, desaliñada, con el juicio perdido, miraba al cielo extendiendo su manos como queriéndolo alcanzar, repitiendo las mismas palabras a diario una y otra vez, desde hacia años.

En sus momentos de lúcida (in)cordura relataba y relataba sin tregua a quien la quería escuchar, la historia de como esos muertos la habían amado y cuanto había amado ella, que había sido joven y bien amada.

Ahora en su locura (in)lúcida, se preguntaba ¿el porqué?, porqué  ella se había quedado.

Y seguía maldiciendo a sus muertos una día tras otro, en su inlucidacordura con las manos extendidas al vacío, esperando con ansia reunirse con quienes la habían amado.


imatge:kashueri.wordpres.com